lunes, 18 de mayo de 2015

Ben(dito)edetti, Benedetti, BenedetTIC

               El pasado domingo, 17 de mayo de 2015, se cumplieron seis años del fallecimiento físico de uno de los mayores poetas y cuentistas uruguayos, Mario Benedetti. Y digo «fallecimiento físico» porque sus letras han llegado hasta nuestros días. No ha muerto. Sigue entre nosotros gracias al legado literario, además de reivindicativo, que dejó tras sus letras escritas desde el exilio, sobre un país asolado por la dictadura cívico militar, extendida hasta el año 1985.


Mario Benedetti
            Pero, ¿qué es lo que verdaderamente, y a mi parecer, ha hecho del poeta uruguayo un referente de la literatura hispanoamericana?
                Una de las características que hacen de Benedetti algo especial es la prodigiosidad del autor para enlazar los espacios de sus obras con los espacios de los lectores. Esto es algo notable en este maestro literario, crítico a la vez con su entorno. Las obras del poeta y cuentista uruguayo dejan entrever en sus versos algo de carga de su sentido del humor, ya que su crítica la hace desde un punto de vista irónico:

Seré curioso
En una exacta / foto del diario / señor ministro / del imposible // vi el pleno gozo / y en plan euforia / y en plena risa / su rostro simple // seré curioso / señor ministro / de qué se ríe / de qué        se ríe[1] // de su ventana / se ve la playa / pero se ignorar / los cantegriles // tienen sus hijos / ojos de mando / pero otros tienen / mirada triste // aquí en la calle / suceden cosas / que ni siquiera / pueden decirse[2] // los estudiantes / los obreros / ponen los puntos / sobre las íes[3] // por eso digo / señor ministro / de qué se ríe / de qué se ríe // usté conoce / mejor que nadie / la ley amarga / de         estos países […] después de todo / usté es el palo / mayor de un barco / que se va a pique // seré curioso / señor ministro / de qué se ríe / de qué se ríe.
               
                La vida es algo que va por épocas, por ello, siempre que se pasa alguna mala, esta misma va a volver; además, los poemas del maestro Benedetti van acordes a la realidad que hoy en día estamos viviendo, algo que apreciamos en el poema anterior. Las letras del poeta se clasifican dentro de una memoria colectiva que va regenerando su manera de pensar –o debiera hacerlo- y de actuar. Sus versos podrán estar inmersos en un determinado contexto histórico, político y social, pero encajan a la perfección en la sociedad en la que hoy convivimos, por desgracia, llena de hipócritas y «bienquedas» dentro del mundo de la política.

            Por todo ello además de muchas más cuestiones de las que hablar sobre este grande de las letras uruguayas, veo en Benedetti un autor apropiado y un medio para acercar la literatura hispanoamericana a los estudiantes de Educación Secundaria y Bachillerato. 

             A continuación, adjunto un enlace de un artículo que reseña, de una muy buena manera, los logros literarios y los compromisos sociales con los que siempre vivió Benedetti.

            La constancia de una apuesta por una poética del compromiso, defendiendo a los autores de la misma, está latente en su obra. Benedetti tiene que ver con el movimiento de la acción poética. En él se daba una armonía especial; una armonía que encontraba escribiendo.

            Dentro de este escritor siempre había un grado de incertidumbre, algo que le fue llevando poco a poco al exilio. Un reencuentro con el exilio humano, tan difícil de asumir como el exilio político.

         Adjunto, además, una excelente reseña de Pedro y el capitán (1979), realizada por el doctorando Ignacio Ballester.
Portada de Pedro y el capitán





[1] Esto puede ser una ironía hacia el poco entendimiento del «ministro» (refiriéndose al sistema gubernamental) al que va dirigido este escrito en forma de verso.
[2] Censura.
[3] Siempre sacan al país adelante.

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